Psicología y Trastornos Orgánicos
Ya sea que se manifieste en humanos, animales o plantas, lo cierto es que
los órganos sufren por cuestiones emocionales (psíquicas) trastornos
funcionales (psicosomáticas) que con el tiempo se convierten en lesiones
orgánicas (corporales).
Lo que "nos pasa" no es la causa de las dolencias, sino cómo
vivimos eso que nos pasa, cómo nos relatamos en el inconciente los
hechos que vivimos o presenciamos. Pero en verdad, las cosas suceden, no nos
suceden. Y entender esto, es la base de la salud y de la feleicidad. Si decimos
"nos pasa", es porque nos estamos aferrando al hecho traumático
y haciéndolo propio. Dicho de otro modo: los síntomas son la
consecuencia de lecturas de la realidad, no la realidad misma. Nadie se enferma
porque se le muere la mascota, se enferma por "la lectura" erronea
de ese hecho inevitable. Es decir que se enferma porque convierte el suceso
en un proceso mítico y lo sella con el síntoma a modo de signo.
Significa el suceso con la enfermedad. Y por carácter transitivo, al
apropiarse del suceso (decimos "me pasa"), uno se apropia desde
la importancia personal, la identificación y el instinto de posesión
y pertenencia de la energía del suceso. Uno pasa a "ser
el suceso", y a ser en él, el síntoma que lo representa,
su mito: lo sucedido.
Las lecturas erróneas de la realidad pueden tener varios afluentes.
Pueden ser de índole personal, familiar, social, cultural, étnico,
racial, etc. Y todas ellas recurren al Inconciente Colectivo como al Inconciente
Individual para sacar los datos con los que interpretará los hechos,
dándole un sentido, un significado.
Los signos astrológicos, por ejemplo, como arquetipos en sí,
guardan en su esencia un "relato inaugural" en tanto son míticos
por antonomasia. Tauro, por ejempo, significa lo lento y testarudo, por lo
que dentro de las sintmatologías astrológicas es muy probable
que un taurino o aquella persona en donde el signo trabaja con mayor fuerza,
acuse recibo ante un hecho traumático con síntomas asociados
con esas características: pesadez estomacal, digestión lenta,
embotamiento mental, dolores de cabeza, contracturas de cuello y espalda,
etc.
La Astrología, desde la Carta Natal como representación bidimensional
de las energías básicas del individuo, nos muestra cómo
serán esos procesos inconcientes y muestra los caminos a tomar desde
el libre albedrío, para pasar del inconciente al conciente lo que subyace
en la sombra del ser.
Aquí van algunos "síntomas" que el alma expresa con
el cuerpo para indicar al individuo en dónde está la falla interpretativa.
Síntomas
- Aborto: El aborto espontáneo también
se debe al miedo, miedo al futuro. Una preocupación por algo que
ocurrirá más adelante. Nos programamos anticipadamente y en
forma inadecuada.
- Absesos: Los abscesos son el resultado
de la fijación mental sobre heridas, agravios, resentimientos y deseos
de venganza y de la cólera relacionada a lo que no se quiere soltar
u olvidar.
- Accidentes: Los accidentes son provocados
y lesionan distintos órganos en forma inconsciente. Las personas
se predisponen a tener accidentes, por una incapacidad de defenderse, por
rebelión, por una necesidad autodestructiva y porque creen en el
valor de la violencia. Rotura de huesos, significa rigidez, miedo a avanzar,
terquedad; quemaduras: cólera, arder de furia; torceduras: resistencia
a cambiar de dirección y las caídas significan temor o resistencia
a transitar un camino.
- Acné: El acné refleja la
desaprobación y no aceptación de si mismo; es el sentimiento
de inadecuación.
- Alergias: Las alergias se deben a la negación
del propio poder en un mundo que se vive como inseguro y hostil y a la incapacidad
de enfrentar los cambios.
- Alzheimer: El Alzheimer tiene también
una probable causa psicológica: la imposibilidad de adaptación,
el deseo de abandonar esta vida, evadirse, desentenderse y la incapacidad
de enfrentar las cosas como son.
- Amigdalitis: La amigdalitis se debe al
miedo a la sofocación por la creatividad impedida y por las emociones
reprimidas.
- Angina: La angina a la incapacidad de hacerse
valer y de pedir lo que se necesita. En general los problemas de garganta
indican dificultades para integrar la mente con el cuerpo.
- Anemia: La anemia se produce por falta
de alegría, la disconformidad, el miedo a la vida, sentimiento de
no ser lo bastante bueno, de no servir para nada.
- Cefaleas: Los dolores de cabeza pueden
ser reflejos (articulares) o directos (propios). En el caso de los directos
pueden estar asociados con pensamientos negativos o rumiantes mental.
- Arteriosclerosis: La arteriosclerosis se
debe a las resistencias y las tensiones, a la rigidez y estrechez mental
y a la negativa de ver lo bueno.
- Articulaciones: Las articulaciones doloridas
señalan problemas con los cambios en la orientación de la
vida y la facilidad o dificultad con que se llevan a cabo.
- Artritis: La artritis refleja la sensación
de no ser amado, la crítica y el resentimiento.
- Dolores migratorios: El dolor migratorio,
un día una cosa otro otra, es debido al deseo de castigo y a la culpa.
- Presbicia: La Presbicia es el miedo al
presente.
- Picazón: La picazón o prurito
se relaciona con la culpa por el pasado y el remordimiento.
- Ovarios: Los problemas de ovarios se relacionan
con las dificultades con la creatividad.
- Páncreas: Los problemas del páncreas
se relacionan con la amargura del que se empeña en ver sólo
lo malo de la vida.
- Parálisis: La parálisis representa
terror, resistencia, huída de una situación o de una persona.
- Piel: Los problemas en la piel representan
temor a perder la individualidad, a ser sometido, expresa sensibilidad extrema
y la dificultad para integrar el adentro con el afuera.
- Problemas abdominales o espasmos: La causa
probable de los problemas abdominales o de los espasmos es el miedo a no
poder asimilar las experiencias; la de la acidez es el miedo paralizante
y la de las úlceras: el miedo y ansiedad por agradar por sentirse
inservible.
- Quistes: Quistes o bultos en los pechos
demuestran exageración de la actitud maternal, sobreprotección,
actitudes despóticas, retiro del alimento. Pasarse de los límites.