Astrología y salud

(Se escoge lo mejor de los grandes autores)

El Ascendente, el Sol y la Luna, son los tres factores a juzgar junto con la casa dominante; a continuación le sigue el eje de las casas VI y XII, así como la casa VIII respecto a las operaciones quirúrgicas.

Si los tres primeros factores son armónicos, la salud tiende a ser buena, incluso si las tres casas se encuentran afectadas por disonancias, manifestándose éstas entonces en los campos que conciernen a estos sectores aparte del de la salud (trabajo, relaciones con los subordinados en la VI, etc.). Si por el contrario, dos de estos tres factores son disonantes, es sobre la salud ante todo como tienden a expresarse las disonancias de los tres sectores, e incluso, cuando éstos no presentan la principal disonancia del tema, es expresiva entonces de diferentes enfermedades sufridas por el individuo en su existencia. En este último caso, todo sucede como si las distintas crisis mórbidas, aunque —dando sin embargo una sucesión de entidades nosografiíllas distintas (la disonancia pone en juego varios Planetas, varios signos y varios Sectores)— poseyeran un substrato común y mostraran un mismo y único principio mórbido dinámico.

Para juzgar sobre la salud, tenemos pues en primer lugar a la casa dominante que define el temperamento del individuo. Es evidente que la misma configuración aislada significará una disposición o predisposición distinta según se trate de una constitución linfática (dominada por la función nutritiva del aparato digestivo), de una constitución sanguínea (dominada por el reinado de las funciones respiratorias), circulatoria y sexual. A continuación tenemos que hacer balance de la cualidad de los tres puntos vitales: ASC, Sol y Luna; y, finalmente, debemos dirigirnos a los elementos de los tres Sectores especializados, cuando no, a la disonancia principal del tema.

Según Luis, la opinión de André Barbault puede confundir tanto a los estudiantes como a los practicantes de Astrología. Si tenemos en cuenta las determinaciones de Morin de Villefranche, el Sol sólo puede referirse a la vitalidad si está en relación con el ASC, es decir, presente en aspecto o regencia. (Lo mismo en el caso del regente del ASC). Mal puede indicar vitalidad si está en la Casa XI que significa "amistades", o en la II que se refiere al "dinero". Suponiendo que el Sol esté en su domicilio de Leo y en inmejorable aspecto, no puede decirse que es favorable para la salud, porque sería cometer un grave error. El Sol en la X se refiere a "la profesión, brillo social y profesional", en la XI, "amistades poderosas", etc. Esto sería como decir que todos los nacidos bajo el signo de leo, tienen buena salud…

Pienso que se sigue abusando sobre la teoría de los significadores universales. Lo mismo cabe para la Luna y demás planetas. Supongamos el Sol en dignidad y que no tenga nada que ver con la Casa I, la Luna también en dignidad sin relación de ninguna clase con el ASC, y Saturno presente en la primera Casa regente de VIII y en mal aspecto con el regente de XII, indicando vida corta y muerte por enfermedad incurable. Considero que es contrario a la razón tomar indiscriminadamente los significadores universales, desgraciadamente costumbre muy extendida. Ni siquiera en la VIII puede el Sol significar vida, puesto que es la Casa de la muerte y un fuerte indicio de fallecimiento por fallo cardíaco, lo mismo puede decirse por su presencia en la VI o en la XII que significan enfermedad.

La salud

Nota: el hombre melancólico necesita rayos de color rojo (Marte) para reconfortarlo. El hombre violento necesita luz azul (Saturno) para calmarlo. Para curar una enfermedad de Marte se utiliza un remedio de Saturno y viceversa; se cura mediante los contrarios. (Nota: El hombre melancólico suele ser nervioso, por lo que el rojo es demasiado excitante, no es recomendable, su contrario es el dorado, azafrán y anaranjado, estas personas necesitan la vitalidad del Sol…Luis)

Las partes del cuerpo y las funciones regidas por los planetas

Efectos patológicos de los planetas afligidos

Los cuatro temperamentos

Nota: los biliosos y los sanguíneos actúan; los nerviosos los linfáticos piensan y sienten.

Funciones y enfermedades gobernadas por Triplicidades y Cuadruplicidades

Las partes del cuerpo regidas por los signos

Clasificación de las enfermedades según los signos del zodíaco

Efectos patológicos de los planetas

Nota: las nociones entre paréntesis se refieren a los efectos planetarios por acción refleja en el signo opuesto al que ocupan.

El Sol afligido en los Signos

La Luna afligida en los Signos

Mercurio afligido en los Signos

Venus afligido en los Signos

Marte afligido en los Signos

Júpiter afligido en los Signos

Saturno afligido en los Signos

Urano afligido en los Signos

Nota: en lo que se refiere a Neptuno, sus efectos patológicos son muy poco conocidos y generalmente de una naturaleza que desconcierta a la ciencia medica; habitualmente estos efectos son de orden psíquico.

Efectos patológicos de los malos aspectos de Marte hacia los otros planetas

Efectos patológicos de los malos aspectos de Saturno hacia los otros planetas

Nota importante: cuando un planeta es afligido por los malos aspectos de los maléficos, la función natural que rige siempre se verá alterada, pero no por ello el individuo padecerá necesariamente todas las enfermedades relativas a estos aspectos. Referente a esto hay que tener siempre en cuenta los signos en los que estos aspectos se forman. Por ejemplo: en el caso del aspecto Marte-Luna, las funciones digestivas y menstruales siempre se verán afectadas, pero la acción eruptiva sólo se manifestará si los aspectos se forman en Capricornio o en Libra. Lo mismo se producirá en el aspecto Saturno-Júpiter: la circulación arterial siempre sería defectuosa, pero el individuo sólo tendrá cálculos y piedras en el hígado si el aspecto se forma sobre todo en Virgo o en un signo mutable.

Correspondencia entre los Signos del Zodíaco y las Sales Bioquímicas

Correspondencia entre los planetas y las plantas

Aforismo referente a la intervención quirúrgica

Una intervención quirúrgica en una parte concreta del cuerpo es peligrosa y no debería realizarse jamás:

  1. Cuando la Luna, por tránsito, atraviesa el signo que gobierna la parte enferma;
  2. Cuando la Luna, por tránsito, atraviesa el signo Ascendente del tema natal del individuo enfermo.

Para que la operación sea un éxito también es necesario que las configuraciones celestes del momento estén en armonía con las del nacimiento.

Por lo general es conveniente hacer la operación en luna creciente, ya que entonces las posibilidades de éxito de esta operación y las de recuperación rápida del paciente son mayores y hay menos riesgos de complicaciones.


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